El camión verde

Arístides Vega Chapú (entrega especial para Oggun guerrero)

A estas alturas de mi vida he conocido a escritores con oficios tan distantes, a primera vista, de la escritura que ya ninguno pudiera asombrarme. Los he conocido médicos de profesión como César López, Laidi Fernández de Juan o Geovannys Manso, por solo citarlo a ellos tres. Militares de carrera como el narrador Alexis García, artesanos como el poeta Jorge Luis Mederos, escribanos como Liudmila Quincoces, actores como el espirituano Rigoberto Rodríguez Entenza.
La lista sería infinita pues a ella puedo sumar zapateros, agricultores, gastronómicos, policías,dulceros y albañiles, por solo nombrar contados oficios de los muchos que sostienen aescritores que conozco.
Pero ninguno de ellos me despierta asombro, que puede traducirse en admiración, como el oficio de camionero que desde hace muchos años responsabiliza al poeta Alberto Sicilia (Cabaiguán, Sancti Spiritus, 1966) a levantarse muy temprano en la madrugada y dominar un timón por largas, transitadas y hasta escabrosas rutas en las que no hay un solo viajante que no lo conozca y haga saber de su buen carácter y amabilidad,poco frecuente en los que como él día a día atraviesan carreteras con el fin de trasladarpersonas de un punto a otro de la amplia geografía del centro del país. Lo que equivale a intercambiar diariamente con personas de todo tipo de carácter, comportamientoy oficio.
Un viaje al lado de Sicilia, en la cabina del camión,es más que necesario para entender algo de esta dura labor, e incluso para disfrutar a plenitud de su poesía, que tan ligada él la mantiene, como si ambos; camión y escritura fuesen un mismo y disfrutable oficio.
El poema, dedicado a su padre y a todos los camioneros, “Parábolas”, p. 92 del libro publicado por Letras Cubanas, en el 2008, Miniaturas con abismo, así lo relata:
 Hablan de este tiempo,
 esperan una carga,
 sus nombres son Juan, Jesús, Francisco, Delmo,
 nombres de camino a lluvia y noche,
 a día y resplandor ante el volante
 yo voy con ellos y de la mano
 de mi padre sigo
 el rastro del aceite en el asfalto.
 Miramos el principio, madera o piedra,
 olores para hacer la casa en el recuerdo,
 arroz o caña,
 los alimentos del hombre y su memoria.
 Mudanzade los seres,
 raíz de todo viaje,
 precisión de ubicar en el espacio
 toda sugerencia de los que eligen
 un sitio distinto para crecer
 y al fin cubrir las partes,
 atar la nada
 y celosos
 Delmo, Jesús,
 Francisco y Juan,
 cuidamos de la carga, el nacimiento.

Más allá de haber nombrado su primer poemario El camión verde (Letras Cubanas, 1994), la poética de Sicilia está sostenida por esa posibilidad de vivir y necesitar testificar historias, de personajes y sucesos, que a diario ocurren en las carreteras por donde transita.

El pueblo entre lomas,
 lejos del mar
 y las miradas pendientes del affaire.
 Nadie puede ver las montañas
 sin un índice cortante.
 Casas cuadradas de concreto impuro,
 hechas para el juicio de los años, grandes para la brevedad,
 y finalmente frágiles,
 como el ensayo del cuerpo en el amor.
Lo real, p. 51, Miniatura con abismo, Letras Cubanas, 2008

Son muchas las horas del día que le consume este oficio, en que solo tiene un reposo avanzada la tarde, para después de un baño, sentarse ante su computadora a continuar una segunda jornada que tiene verdadero final cuando la noche es ya una cobija definitiva. De ello dan fe sus poemarios El camión verde, Letras Cubanas, 1994, A favor de la roca, Ediciones Luminaria, 1998 y Miniatura con abismo, Letras Cubanas, 2008.
Pero el Camión Verde tiene su orgullo más allá de ofrecerle a su dueño la vía para ganar su sustento y el de su familia.
El camión sirve para trasladar escritores de un punto a otro,cuando se convoca a alguna actividad literaria. Por eso es indispensable para muchos proyectos culturales que se han ideado en la región central; encuentro entre escritores, tertulias, talleres y concursos. Es, además,ideal para mudadas de cualquier escritor que necesite de esos servicios. En el Camión Verde los escritores y en muchos casos sus familiares,no pagan el viaje. Es algo que hace distinto a este transporte de pasajeros, que cada mañana, muy temprano, pasa por frente a mí casa y me da la posibilidad de saludar a su chofer: el poeta Alberto Sicilia.

Acerca de ogunguerrero

Oggun, orisha guerrero; con Oshosi, dueño del monte; con Elegguá, domina sobre los caminos. Mensajero directo de Obatalá. Rey de Iré, vaga por los caminos solitario y hostil. Jorge Angel Hernández, poeta, narrador, ensayista (31/8/61)
Esta entrada fue publicada en El Diario que a diario. Guarda el enlace permanente.

16 respuestas a El camión verde

  1. Antonio Rodríguez Salvador dijo:

    Un gran abrazo para Alberto, Arístides, y Jorge Ángel
    de
    Antonio R. Salvador

  2. pedro a assef dijo:

    Sicilia venía a mi casa, siempre que hacía viajes de Sancti Spíritus a Ciego de Avila, y parqueaba el camión frente a la puerta; qué digo el camión, el tren verde, el monstruo de amor aquel que solo él sabía manejar. Pilar (mi ex) me decía “Pedro, llegó Sicilia” y yo bajaba o subía las escaleras y nos abrazábamos y nos íbamos a conversar, a escribir poemas a cuatro manos mientras tomábamos ron o agua o sombras lejanas, que convertíamos en palabras, en versos perdidos, en una forma extraña y simple de seguir edificando la vida. Yo también, igual que Arístides, sentía asombro del escritor que era Sicilia, y agradecía calladamente su amistad, su hombría perpetua, su manera de manejar aquel camión grande y verde, lleno de pasajeros y de humo; que no era más que la poesía.

  3. Yago Mendez dijo:

    “Hasta la victoria siempre”, no importa que fuese fusilando extrajudicialmente a infelices en la cabaña. Un buen poeta no tiene que ser un tipo lúcido, hay mil ejemplos. Leer poesía con una camiseta con la imagen del “el che” es como predicar respeto para todas la razas con una capucha del KKK y una cruz ardiente en la mano.

  4. Yago Mendez dijo:

    Ya que te ufanas de ser un tipo abierto al debate podrías publicar esta carta del Che justificando sus fusilamientos, documento publicado por el “Centro de Estudios Che Guevara”.

    Carta a Luis Paredes.

    5 de Febrero de 1959

    Luis Paredes López
    José María Paz,
    Pabellón N° 8, piso N° 9
    Depto. 93, Villa Celina,
    Buenos Aires.

    Estimado amigo:

    Me alegra mucho recibir cartas de personas que se interesan por la actualidad americana.

    De toda su exposición le diré que capta mi atención especialmente el tema a que usted se refiere sobre los fusilamientos. Creo que está en un error completo. Los fusilamientos son, no tan sólo una necesidad del pueblo de Cuba, sino también una imposición de este pueblo.

    Quisiera que usted se informara por prensa que no fuera tendenciosa para poder apreciar en toda su magnitud el problema que entraña.

    Reciba un afectuoso abrazo de su siempre amigo.

    Dr. Ernesto (che) Guevara,
    Cmdte. En Jefe Depto, Mtar.
    La Cabaña.

    O esta transcripción de un discurso suya en la XIX Asamblea General de las Naciones Unidas, frente a dirigentes de todo el mundo, con periodistas, luz, taquígrafos, e incluso cámaras filmando, el 11 de Diciembre de 1964, publicada por ustedes en el sitio: http://cheguevara.cubasi.cu/Content….stado=1&id=185, donde dice lo siguiente:

    “Nosotros tenemos que decir aquí lo que es una verdad conocida, que la hemos expresado siempre ante el mundo: fusilamientos, sí, hemos fusilado; fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario. Nuestra lucha es una lucha a muerte. Nosotros sabemos cuál sería el resultado de una batalla perdida y también tienen que saber los gusanos cuál es el resultado de la batalla perdida hoy en Cuba”

    Si tienes dudas y tus patrones te permiten entrar a Youtube, puedes encontrar las imágenes filmadas buscado “che guevara: anatomía de un mito 6”, y si tienes testículos, si no te fueron extirpados por el oportunismo, como tu hernia por el cirujano, publica esto.

    • ogunguerrero dijo:

      Yago, la verdad es que estás más trágico que una mezcla de María Elvira con Eufrates del Valle. Tienes al trapo sucio como único argumento y acaso te crees que el haberme operado de hernia sea un acto de docilidad comunista o algo por el estilo. ¿No puede ser, pongamos, que los timbales que te faltan me sobraban? Ah, no, !ofensas no! Lo hago sin embargo, por respecto al Che Guevara, ya que te empeñas en chancletear también con su figura. Es más, estabas tan convencido de que no pasaría tus comentario que subiste el tono. Ahora entra y grita cualquier pajarería de solar, para que pruebes a ver si la retiro. Ah, y firma de vez en cuando, que un mínimo de valor y responsabilidad con lo que se piensa da buen tinte para los financiadores de subversión anticastrista.

  5. Antonio Rodríguez Salvador dijo:

    Caramba, Hache, este señor Yago sí que entró excitado a la tertulia… A lo mejor no sincronizó bien la viagra con la apretada agenda de Desdémona.
    Aprovecho para enviar un abrazo a Pedro Alberto Assef: ¡Qué su verso nos ampare por siempre!

    • ogunguerrero dijo:

      Así es, hombre, el Yago tiene un desdén-mono-lítico y mono-tono.
      Los parranderos de Vueltas cantaron una vez una conga que decía:
      Si te pica la malanguilla
      te rascas, eh, te rascas
      si te pica la malanguilla.
      Y me acuerdo de ella ahora. Y vale por lo de Assef

  6. Antonio Rodríguez Salvador dijo:

    Bueno, siguiendo con el tema de la vianda, también pudiera ser una fiebre del hígado que padecen algunos cuando se van pa´casa de malanga.

  7. pedro a assef dijo:

    Yago, Chichito: lo que le pasa a este muchacho tan agresivo, es que “se le acabó la fruta en la cáscara”, no olvidemos que “hay gente de tan corta vista mental”.
    Y gracias por los elogios que me han enviado, la falta que me hacen por acá, cuando todo lo quiero convertir en el aire, en el cielo de Cuba.
    Los abrazo, grande, Assef!

    • Antonio Rodríguez Salvador dijo:

      Otro gran abrazo, Moro, y ojalá podamos en breve caernos a poemazos y mirar el universo desde el telescopio de la mente (un telescopio obviamente caleidoscópico): Hache que pague con el residual que aún debe quedarle, porque su premio fue sustancioso… Como en los viejos tiempos con Sicilia, Riverón, Arístides, el Coco y la puerta abierta para que entre alguno más.

  8. Nunca entiendo las razones extraliterarias para evaluar la obra de un autor, se piense como se piense, Sicilia con un pluover o una camisa, es un gran poeta, y eso pasa por encima de gustos y disgustos, y la verdad es tan relativa que nunca es absoluta. El escrito de Aristedes Vega, no ostante, no habla de si es un hombre feo o bonito o si su carro es muy antiguo, todo es un pretexto para darle el valor que merece su esencia como ser humano y poeta. Ser amigo de alguien por muy diferente que pueda pensar a nosotros o no, no es motivo para prejuicio alguno, ni en lo polemico que pueda resultar esa amistad, ni en los puntos donde se esta de acuerdo y la literatura es muy tolerante para practicar esto. assef, muy lindo lo que cuentas y muy acertado. Y lo escrito por Aristides igual.
    JC Recio

  9. Pingback: Persecuciones y amenazas, como el manual exige | Ogunguerrero

  10. Rigoberto Rodríguez Entenza dijo:

    El poeta Sicilia; Sicilia, el poeta; de cualquier manera puede decirse y no hay degradación alguna. Porque no hay diferencia entre la palabra que se apega e un hombre y el hombre que a ella se suma y en ella se construye. Alberto, amigo, el lusitano Pessoa noe recomendó: “se entero, nada tuyo exageres o excluyas”. Ten mi amistad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s