Los muchos deseos de un joven músico que solo sabe conversar sobre el futuro

Entrevista con Diego Santiago, director de Alter Ego
Arístides Vega Chapú

Alter Ego en su Peña habitual en el Mejunje


Encontrarme en la calle con Diego Santiago (Santa Clara, 1981) y conversar con él es un placer que no dejo de disfrutar sobre todo porque en ese diálogo, casi siempre apresurado, comienza haciéndome saber de un nuevo concierto o un nuevo espacio del que está a punto de apropiarse. Pese al pesimismo que nos embarga en estos tiempos de dificultades económicas este músico joven, director desde hace seis años de uno de los proyectos musicales más interesantes y activos de la región central, insiste en darse a conocer en todos los sitios que se le propicien sin hacer mucho caso a esos conceptos que instauran en geografías muy delimitadas y diferentes la música de concierto y la popular.
Desde el vestir siempre con el desenfado con que los jóvenes, de buen gusto, reafirman su estética, con que él se presenta, junto a su grupo, hasta las desenfadados diálogos que sostiene con el público que asiste a sus diferentes presentaciones, los invitados que suele tener en muchos de sus conciertos o presentaciones, que puede tratarse de un músico concertista o popular o un trovador o una concionera, Diego Santiago rompe sin prejuicio alguno, con lo preestablecido y supuestamente válido para ese tipo de música que el interpreta con su grupo de cuerdas: una guitarra, un tres y un laúd.
Sonriente, como el que está en paz con todo, este músico nacido en la ciudad de Santa Clara un dieciséis de enero del año ochenta y uno, le asiste la virtud de no desestimar ninguna posibilidad de comunicarse con un público que ha ido convirtiéndose, con su empeño, en generoso y masivo. Por ello es frecuente escucharlo a través de la radio, en cuyos estudios más de una vez hemos coincidido, o la televisión, o cualquier otra posibilidad de hacer públicos los planes que sostiene con el proyecto musical que dirige.
Carismático fuera y sobre el escenario, este talentoso músico joven está siempre dispuesto a conversar sobre el futuro. Por eso le hago llegar estas preguntas de la manera fría con que el mundo moderno suele comunicarse hoy día y a sabiendas que pese a las perfectas y mecánicas letras de la computadora sus respuestas traerán esa calidez con que uno puede distinguir la sinceridad. Algo que desde ya le estoy agradeciendo sobre todo en nombre de ese que también soy; su atento espectador.

El director de Alter Ego, Diego Santiago, en el Café Literario de Santa Clara

AV: Me gustaría me comentes sobre tus inicios. Por qué decidiste estudiar música y específicamente tu instrumento. Que me comentes de tu carrera profesional antes de crear y dirigir Alter Ego. En fin, que te estoy pidiendo me hables de ese primer recuerdo que puedas guardar relacionado con la elección de ser músico y de todo cuanto sucedió desde ese momento hasta que decidiste crear y dirigir Alter Ego.

DS: Descubrí la Escuela de Arte Olga Alonso cuando apenas tenía nueve años. Una de mis hermanas, que era allí bibliotecaria, un día me llevó con ella. Para mí fue mágico conocer aquel lugar con tantos sonidos diferentes a su alrededor. Apenas llegué a casa le dije a mi madre que quería estudiar en esa escuela. Por suerte me tomaron la palabra. Realmente mi familia no tenia idea de que yo tuviera alguna inclinación hacia la música pero me llevaron a un excelente pianista de la ciudad, que actualmente no vive en Santa Clara, y el señor se asombró por mi musicalidad y le hizo saber a mi familia que tenía muchas condiciones, por lo que me prepararon y me presenté a las pruebas de ingreso de la Escuela de Arte. Así comencé afortunadamente a estudiar guitarra.
Luego realicé mi pase de nivel, tema muy traumático para todos los estudiantes en su último año de nivel elemental por lo exigente que es este proceso. Aprobé en la Escuela Nacional de Arte guitarra, tres y laúd. Fue el jefe de cátedra, en ese momento, el maestro Esteban Campusano, quien sugirió que comenzara a estudiar el laúd. La verdad que en un principio yo no quería pero a mi madre le pareció que era lo mejor para mí. Cuando llegué a la ENA [Escuela Nacional de Arte] y conocí este instrumento me enamoré de su sonido y lo estudié durante los 4 años del nivel medio. Luego me presenté a las pruebas del ISA [Instituto Superior de Arte] e hice mis cuatro años de Nivel Superior en esta especialidad.
El ISA fue la mejor etapa de mi vida, tuve grandes maestros como Harold Gramatges, Eduardo Martín, José Antonio Miranda, Efraín Amador. Personas que me formaron como músico.
Estudiando en el ISA formé parte de un trío, en que todos éramos estudiantes, con el mismo formato de Alter Ego. También formé parte de el Cuarteto «Laúdes de la Habana», donde fui laudista y director musical y fundé la primera orquesta de instrumentos de púa en Cuba (guitarra, tres y laúd). Participamos en muchos eventos, incluso de la propia universidad y fui tan atrevido que la dirigía con batuta sin tener la más mínima técnica. Desde luego estaba mal técnicamente pero los músicos me entendían, que era lo fundamental.
Estudiando en el ISA tuve mi primera experiencia internacional participando en el Festival Plectro Rioja 2002 en España, fue mi confrontación con instrumentistas de música plectro en el mundo.

AV: Crear un proyecto musical es algo engorroso, difícil y hasta puede que sea desgastante. Sin embargo no solo fundaste uno sino que lo has sostenido a través de estos años. Me gustaría saber por qué decidiste el formato que tiene tu grupo y no otro, el por qué de los instrumentos que elegiste.
DS: Estoy totalmente de acuerdo contigo, crear un proyecto y mantenerlo es una cosa muy agotadora y es que nunca acabas. Pero cuando recibes una buena opinión especializada, o un aplauso efusivo en un gran teatro te das cuenta que vale la pena el esfuerzo. Por eso ya llevo años en esta linda aventura.
Cuando me gradúo del ISA me ubican aquí en Santa Clara a cumplir con el famoso Servicio Social, al tiempo de estar de regreso se me acerca Ester Martínez, actual guitarrista del trío, y me comenta que tenía un grupo hacía dos años que se llamaba Alter Ego pero que se había desintegrado, por lo que había que empezar de cero, pero ella me proponía lo dirigiera y decidiera el repertorio, junto a la decisión de incorporar algún otro instrumento y pensé en el tres, ya que en el grupo anterior había uno y quería seguir haciendo música. De esta manera para mí Alter Ego comenzó en ese momento, era un formato desconocido para el movimiento musical en Cuba (a mi entender) ya que finalmente había elegido conformar el trío con guitarra, tres y laúd. Yo había estudiado guitarra, conocía el tres y era laudista, en fin sabia a qué me estaba enfrentando. De esto que te cuento ya hace seis años pues nuestra primera presentación fue un 8 de Octubre del 2005, parece que fue ayer como dice la canción, sobre todo porque Esther Martínez y Edel Hernández siguen a mi lado hoy pese al largo camino recorrido.
Vivo orgulloso de lo que hemos logrado, sobre todo porque después de fundar Alter Ego como trío fueron apareciendo varios proyectos con formatos similares, por lo que a mi entender hice un pequeño aporte a la música cubana, pequeño pero que ha marcado una pauta dentro de ella, eso me place y mucho.

AV: El repertorio de un grupo es fundamental. Te agradezco me hables cómo lo escoges, de quién son los arreglos, en fin, que me converses sobre todo lo relacionado con el repertorio de Alter Ego, incluso si es resultado de una decisión colectiva de los integrantes del grupo o si responde únicamente a tu criterio.
DS: El repertorio en una agrupación es algo complicado. A mi me gusta hacer cosas diferentes, me gusta lo difícil, me pongo metas todo el tiempo y para mi era un reto hacer algo novedoso, desde el primer momento, por ello pensé en la obra de Eduardo Martín, un excelente compositor para mi y además es como si fuera mi otro padre. Su obra me fascina, también he elegido muchos temas antológicos cubanos y temas míos (últimamente la musa me esta rondando frecuentemente, hace falta que no deje de venir a verme)
La verdad es que yo estoy todo el tiempo pensando en qué hacer. Y siempre me gusta llevar al trío mis propuestas. Me gusta consultar los temas nuevos con Ester y Edel, aunque los tenga decidido me gusta que ellos compartan mis ideas. Además aunque el gran peso de los arreglos caen sobre mi responsabilidad ellos también hacen sus aportes.

El maestro Eduardo Martín y el grupo Alter Ego

AV: Alter Ego se presenta en espacios que no son los tradicionales de la música de concierto. ¿Esto lo haces para lograr una legitimización de tu música a través de ganar públicos diversos? ¿Consideras que un proyecto como el tuyo funciona en cualquier espacio, que no tiene que depender de los espacios tradicionales?
DS: A ver, primero tengo claro que no hacemos ni regetón, ni timba, ni pop, hacemos música más elitista, es decir más selecta, más dirigida, con mayor elaboración. Como todos los demás géneros lo que hacemos no tiene que gustarle a todo el mundo, esto es normal, y desde luego no funcionamos en todas partes pero sí en muchos lugares donde la música de concierto no es tan aceptada, según el tipo de trabajo que estamos haciendo podemos funcionar lo mismo en lugares de concierto como en lugares con tendencia a la llamada descarga, donde siempre las personas que vayan tengan una sensibilidad musical. Trato de buscar un equilibrio entre lo que pueda gustarle al público y lo que quiero yo. Hay muchos creadores que presentan propuestas sin importarles el público, solo lo que a ellos les interesa. Uno tiene que imponer su criterio pero respetándose como artista y respetando a su vez al público como las personas que reciben lo que nosotros seamos capaces de transmitirles, ellos son nuestra razón de ser.

AV: Muchos músicos que residen en provincia, alejados del centro cultural y de poder que sin dudas es la capital, se quejan constantemente de la falta de promoción y posibilidades para grabar, para hacer giras y presentarse fuera del estrecho marco de donde residen. Creo que en tu caso has logrado visualizarte, se te han abierto puertas de instituciones importantes como el Centro Pablo, presentarte en espacios privilegiados, has podido grabar y llamar la atención con tu trabajo de la crítica especializada. ¿Cómo lo has logrado?
DS: Pues claro, es que el Centro Pablo es una de las instituciones que apoya a muchos artistas. Yo digo que uno se siente verdaderamente como tal cuando entras por la puerta de este Centro ubicado en la calle Muralla, en la Habana Vieja. Hacen todo por respetar tu trabajo, te hacen sentir vivo, todo esto de la mano de Víctor Casaus y María Santucho, dos almas deseosas de apoyar la buena música y la poesía. También tienen allí un pequeño pero consistente equipo de personas que se esfuerzan en todos los proyectos vinculados con el Centro, ellos todos han apoyado mucho mi trabajo con Alter Ego, no me canso de decirlo.
Tampoco puedo dejar de reconocer que es difícil llegar a los medios, como también es difícil lograr espacios importantes donde uno pueda presentarse. Pero no es imposible, la clave del éxito está en mostrar algo interesante y trabajar mucho.
A mi me pasan cosas muy simpáticas, las personas últimamente nos ven mucho en la televisión, tanto nacional como local, o nos escuchan constantemente en la radio y creen que lo has logrado todo, que estás muy bien, y no es así, estos son solo pasos que hay que dar. Los medios hacen a un artista, los medios son los que te ayudan en tu carrera, claro si no le muestras algo interesante puedes no llegar a ellos, y esto se logra trabajando. En mi caso yo no paro ni de crear ni de trabajar, siempre tengo ideas nuevas. Alter Ego es una parte importante en mi vida, le dedico mucho tiempo. Los artistas muchas veces tenemos que sacrificar nuestra vida personal para lograr echar adelante nuestra carrera. Para poder contar con una buena promoción y aceptación entre los medios y el público hay que trabajar y sacrificarse, sin cansarse.

AV: Para un músico o un compositor y ambas cosas conviven en ti, es fundamental la discografía, dejar registradas sus composiciones y sonidos. Me gustaría me hablaras de la discografía de tu grupo en pasado, presente y futuro.
DS: Bueno este tema es complicado, imagínate que para un músico tener un disco es como para un actor tener el protagónico en un película, o para un escritor publicar un libro bajo un serio sello editorial. No es nada oculto que poder hacer un disco con algún sello discográfico es difícil en el mundo entero y más con mi propuesta que es poco comercial pero, gracias Dios, hemos logrado poder registrar nuestra música. Hicimos en el 2009 un disco con la EGREM llamado Alter Ego, sones y flores. Este disco tuvo muy buena aceptación de la crítica y del movimiento de música de concierto, tanto en Cuba como en el exterior, y en el Cubadisco del 2010 estuvo nominado en la categoría de música instrumental. Luego realizamos en el 2011 un disco en vivo en el espacio A guitarra limpia del Centro Pablo. Fue un concierto en el aniversario 12 de este espacio que se ha dedicado a registrar gran parte de la nueva trova. Es un disco que está en proceso de mezcla y se llama Buscando Rutas. Ahora estamos preparando una tercera producción discográfica donde haremos una parte de concierto y la otra más popular, donde utilizamos instrumentos de percusión menor, voces, e invitaremos a algunos músicos cubanos importantes que aún no puedo revelar sus nombres, este es mi próximo sueño, estoy en ese intento.

AV: Para ti que eres un músico joven, exitoso, reconocido y estimado, cuánto falta para que se hagan realidad esos sueños que supongo sostenías al principio, cuando Alter Ego era solo eso, un sueño, un deseo. Cuánto más esperas para ti y para tu proyecto.
DS: Aunque para muchos hemos logrado cosas yo creo que aún nos falta mucho. Considero que aún no es suficiente, el público ya está atento a lo que hacemos y me dan criterios en la calle y eso te responsabiliza a ser cada día más exigente. Es decir creo que nunca terminaré. Soy muy exigente conmigo mismo, me faltan muchas cosas por hacer todavía, componer, estudiar mucho, tocar con amigos, hacer lindos discos y sobre todo discos que le gusten desde a un niño hasta un anciano. Aunque sea música de concierto hay que convencer al público y complacerlo. Yo tengo muchos sueños, como por ejemplo, quisiera algún día dirigir una gran orquesta, hacer cosas con formatos mayores, pero nunca me alejaré de Alter Ego. Soy pretencioso, no miro abajo ni al lado, yo miro arriba porque hay un Dios al que todos los días le pido que me de fuerzas y me ayude en todos los intentos en mi vida y algunos de ellos pasan por ser una excelente persona, un buen músico, un gran amigo y que mi Alter Ego nunca me abandone.

Acerca de ogunguerrero

Oggun, orisha guerrero; con Oshosi, dueño del monte; con Elegguá, domina sobre los caminos. Mensajero directo de Obatalá. Rey de Iré, vaga por los caminos solitario y hostil. Jorge Angel Hernández, poeta, narrador, ensayista (31/8/61)
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