Acecha un tiempo remoto

Un poema de Williams Calero Calero

ALUCINANDO A LIUDMILA

 

Conozco el mar. Yo lo he visto

tan humano que en verdad

descolorido en su edad

se rompe ante lo imprevisto.

 

Armo las olas. Resisto.

 

Una forma de ser viejo

es volver el catalejo

a un sol que se deshilacha.

 

¡Qué tristísima muchacha

hoy atraviesa mi espejo!

 

Cierta luz por la ventana

se me adentra. Un artificio

transparenta el orificio

hacedor de la mañana.

Se impone así la temprana

lucidez ante lo roto.

¿Desde qué matiz ignoto

partes el mar en dos trazos?

De tus brazos a mis brazos

acecha un tiempo remoto.

 

La noche es una serena

víctima de los naufragios.

Llegas, cifrando presagios

solitarios en la arena.

Eterno canto: la cena

es de mármol, de metal.

Personajes de cristal

junto al espejo alucino,

y es tu pálido destino

ser o no ser. Agua. Sal.

Fuente: Faz de tierra conocida, Editorial Letras Cubanas, 2010, pp. 53-54

Acerca de ogunguerrero

Oggun, orisha guerrero; con Oshosi, dueño del monte; con Elegguá, domina sobre los caminos. Mensajero directo de Obatalá. Rey de Iré, vaga por los caminos solitario y hostil. Jorge Angel Hernández, poeta, narrador, ensayista (31/8/61)
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