El anochecer disfruta del arte y se suma a la causa de los 5

Jorge Ángel Hernández

Madelín Pérez Noa entrega a la causa una magnífica obra en cerámica

Luego de tres ediciones en que la lluvia amenazaba sin decidirse a invadir el patio del ICAP en Santa Clara, en tanto el anochecer fluía apacible, en este cinco de marzo las lloviznas del tardío frente frío que recorre la Isla se empeñaron en participar. ¿Sería porque como especial invitada estaba la artista de la plástica Madelín Pérez Noa, con una amplia muestra visual de sus exposiciones y una apasionada defensa del proyecto ecológico «Por la costa», presto a iniciar su segunda edición el próximo día 22? Así lo asumimos, en una mezcla de ingenua poesía (como la de las obras de Madelín) y conciencia del valor de la causa, para que una vez más La casa como un árbol fluyera en todo su esplendor.

Desde la misma apertura, con la compañía folclórica «Rumores del Teide», con una fresca interpretación a pesar de que les quedaba chico el espacio a los entrenados bailarines, hasta el cierre virtuoso y magistral de «Maikel’s Quartet», con la virtud instrumental de Maikel Elizarde y la grata sorpresa de una joven voz femenina que viene de maravilla a las deliciosas fusiones que la agrupación ofrece, lo presentado en La casa como un árbol convirtió a la lluvia en personaje secundario. Así desfilaron además, con la personal conducción de su creador, el músico y promotor cultural Eliot Porta, Juan Campos, quien homenajeó a Facundo Cabral, reciente víctima de la desmedida violencia en una personal interpretación, Iris Menéndez, delegada del ICAP y artífice del feliz desempeño de estas iniciativas de los artistas villaclareños, con su bloque informativo acerca de lo hecho por la causa de los 5 en el mes transcurrido y el llamado a naciones amigas con aniversarios de relevancia —la danza folclórica nicaragüense que culminó este bloque fue especialmente interpretada—, Nelys Valdés, con su sección de la correspondencia y una presentación de mi reciente libro Sentido intelectual en era de globalización mecánica.

Especialmente emotiva fue la sorpresa que, previo a la presentación de «Maikel’s Quartet» tenían preparada César Bacaró y el propio Maikel. Y una vez más el tiempo real de La casa como un árbol demuestra que el anochecer disfruta sin apuros del arte y se suma a la causa de los 5, como un árbol que, al enraizarse, aspira a que sus frutos alimenten el camino a su necesaria libertad.

Con el reportaje gráfico de Ángel Moreno Delfrádez, Ogunguerrero recomienda el paseo por el reporte especial de Osmaira González Consuegra y Dalia Reyes en Vanguardia

 

La casa del árbol, obra de Madelín Pérez Noa