Allá por el bloguerío

Apuntes sobre la blogosfera cubana

Jorge Ángel Hernández

La más elemental de las clasificaciones de la blogosfera cubana presenta dos polos opuestos, irreconciliables y homogéneos: disidentes frente oficialistas. Se ajusta, pues, a un tópico de opinión goebbelianamente asumido por los monopolios de la información gracias al cual se supone un pequeño ejército de defensores acríticos del proceso revolucionario cubano, repetidores sin ideología ni conciencia, frente a una multitud que se le opone, en libertad de expresión y representando intereses de la sociedad civil. Por si no fuesen suficientes los patrones de ajuste, se da por hecho que el grupo de los oficialistas goza de privilegios y prebendas que los colocan por encima de la sociedad, como instrumentos de un Estado opresor, en tanto los etiquetados como independientes actúan por cuenta propia, sin coyundas institucionales, y en condiciones de necesidad extrema.

Tal división responde a la estrategia construccionista con la cual esos medios de prensa se convierten en infantería de grueso calibre para el sordo trabajo de legitimar la ideología de lo que Lenin clasificara como la última fase del imperialismo. No es un lugar común y, si lo es a fin de cuentas, está cumpliendo con creces sus predicciones teóricas. Valga apuntar que también medios académicos asumen en sus investigaciones las bases del patrón (patrón de juicio, insisto, no patrón de amo, aunque contactos pudieran existir).

Si revisamos una muy amplia muestra de esos ejemplos divisorios de la blogosfera cubana descubriremos que, en aquellos que como independientes se presentan, desde el escolarmente redactado de Yoani Sánchez hasta los que se proponen reformar el sistema tras perspectivas que se predican de izquierdas, coexisten tres objetivos a toda costa irrenunciables:

 1º. Derrocar el socialismo,

2º. Domeñar la soberanía nacional y

3º. Reimplantar el capitalismo dependiente.

Las estrategias y tácticas tampoco son muy amplias, ni en modos de ejecución ni en variables de acción sobre los internautas: propaganda negra en todos los niveles de la azuzada discusión; descalificación a ultranza del proceso revolucionario cubano y de su dirección histórica; desconocimiento cínico de las transformaciones revolucionarias; desacreditación en bloque de toda persona, sobre todo blogueros, que no responda de modo rígido-ortodoxo a estos patrones básicos de oposición, y descargo del objetivo esencial de derrocamiento del sistema a fuerzas de intervención externas, ya sean directas, de lobby o de presión económica y política.

La observación de los que como oficialistas somos presentados, sin embargo, revela un espectro amplio de variantes con un común punto de acuerdo: conservar el socialismo y desarrollarlo en su más pleno humanismo y en su soberanía nacional. Un fenómeno que se ubica en la esencia misma de los antagonismos de la lucha de clases, si se me permite insistir en un lenguaje que no por gusto han intentado desterrar de la teoría global. De modo que, en un sentido muy general, no deja de tener cierta orientación adecuada este ejercicio de clasificación esquemática, diseñado sobre las bases de una Guerra Fría que aun sigue vigente. Carece, en cambio, de la posibilidad de sostenerse una vez que el fenómeno se estudia con profundidad.

En la variable tópica de la disidencia, apenas se hallan críticas al capitalismo, ni siquiera en parte de sus prácticas sistémicas, y solo es posible fichar algún que otro llamado individual, de caso muy particular y sin visión de fondo; tampoco se reconoce al bloqueo, cincuentón a estas alturas, como elemento de injerencia, no ya política, sino humana, y se justifican por demás atentados terroristas y posibles invasiones, e incluso el magnicidio. Por contraste, en la variable de supuesta oficialidad hallamos un significativo espectro crítico que, a mi entender, ni siquiera nosotros mismos reconocemos en su justa importancia. Acaso forzados por la necesidad de entrar en el ruedo de la visibilidad mediática del la web 2.0, somos también un poco piezas del construccionismo imperialista de última fase. Es una paradoja y no una simple respuesta de desinformación, por tanto, debe resolverse en el propio contexto de la confrontación y, lo que nos falta esencialmente, en el de la estrategia colectiva que integre en la estrategia de defensa nacional las repercusiones de esa crítica, implacable y revolucionaria. Tampoco es un lugar común, sino un vacío cultural que debe trascender los ámbitos de la individualidad.

La blogosfera cubana revolucionaria es absolutamente individual; incluso en los casos de retransmisión viral que a diario se producen, las decisiones son individuales, ya sea por comodidad mecánica, que también la hallamos con mayor frecuencia de lo deseado, ya por asunción consciente del tema que se pone en órbita. No existe, a contrapelo de las acusaciones totalitarias del mercenarismo plattista y sus reproducciones más o menos ingenuas, una estrategia de coordinación de direcciones y, por tanto, una táctica de colocación y defensa de temas cruciales para las actuales circunstancias del proceso revolucionario. La espontaneidad, y la voluntad personal, siguen siendo el motor de producción de contenidos.

También, en su aspecto crítico interno, esa blogosfera cubana muestra numerosos ejemplos de llamados de atención y contundentes críticas a fenómenos y manifestaciones que van a generar conductas antisistémicas, como la depredación del medio ambiente, la invasión del urbanismo, la especulación con el comercio, el transporte y los servicios básicos, y hasta la falta de pertenencia, con su correlativa abulia, de la administración y los trabajadores en sectores vitales como la educación, la salud, la cultura y el deporte y, cómo no, el gobierno. La mayoría de ellas casi invisibles incluso para nosotros mismos, los blogueros, quienes, siquiera por interés individual, algún monitoreo debíamos permitirnos allá por el bloguerío. Y sobre todo invisibles (invisibilizar, estrategia crucial de propaganda negra), para el más amplio receptor de nuestra Internet: el extranjero que a diario recibe el arsenal de Guerra Fría de los monopolios de la información. Y aquí aparece una carencia esencial para la blogosfera: no está al alcance de la mayoría de los internautas cubanos que dependen de redes de intranet o de conexiones agónicamente saturadas, de intolerable lentitud.

Si revisamos unas cuantas muestras de asuntos que han recibido una repercusión viral, descubriremos que, en su inmensa mayoría, responden a sucesos que sirven de pivote a la unitaria “disidencia” procapitalista. Y si bien esta es la esencia de la organizada estrategia subversiva y desestabilizadora, lo cual los amerita en el cumplimiento de su bien definida tarea, es sobre todo un reto que nos corresponde y que seguimos archivando en el casillero de las asignaturas pendientes. Nueva paradoja cuya solución debe ubicarse en la organización de nuestras plataformas de conectividad y nuestras estrategias de retransmisión de contenidos.

Otro elemento contrastante entre ambos esquemas de clasificación de los blogueros cubanos acusa, frente al esquema en general homogéneo, con escasas variantes específicas de la autonombrada disidencia, una diversidad de perspectivas en el panorama revolucionario. Se encuentran así, desde aquellas que se ubican en una localidad geográfica, con sus sucesos e intereses propios, pasando por otras que se enfocan en normas de comportamiento social y manifestaciones culturales y artísticas específicas, hasta quienes se dedican a observar determinados ámbitos especializados de comprensión de la sociedad, como las visiones de género, la diversidad de orientación sexual, la discriminación racial, a mi juicio privilegiada ante otras discriminaciones que no hemos hecho lo suficientemente visibles, y, por último y acaso los de una justa mayor repercusión, aquellos blogs abiertamente dedicados a contrarrestar la contrarrevolución y la injerencia mediática global.

En mi experiencia personal, desde un blog que recibe escasas visitas y en cambio un buen número de réplicas de sus textos originales, he comprobado que el asedio se repliega una vez que el razonamiento y la lógica reclaman el protagonismo de las discusiones. La profundización del juicio, y la asunción sin prejuicios de los problemas reales, ciertos, con su ubicación en contexto y su ejercicio comparativo, ponen en retirada a las huestes maniqueas de exaltados y demuestra hasta qué punto no son la mayoría que se pretenden. Una vez que los lugares comunes de asedio son desmontados, o deconstruidos, como gusta anotar la teoría, la argumentación queda prácticamente anulada y, cuando más, acuden a la cita, a la apropiación paródica o al pastiche directo de lo que han producido las contadas tanquetas pensantes que, dicho sea de paso, cuentan con espacios privilegiados en esos medios masivos de totalitarismo monopólico y, más no faltaba, con un sistema de acceso a Internet que el bloqueo nos prohíbe a todos los que en la Isla trabajamos.

De modo que no estaría de más, desde la propia individualidad que ha marcado al conjunto, emprender, de vez en cuando, algún que otro paseo, /allá por el bloguerío,/ donde a plena luz del día/ vemos un caudal de río/ que se crece en rebeldía/ y, como la linda guajirita de la pieza que me he permitido parodiar, bajo una bucólica condescendencia, nos dice adiós.

Allá por el bloguerío. Apreciaciones acerca de la blogosfera cubana

Acerca de ogunguerrero

Oggun, orisha guerrero; con Oshosi, dueño del monte; con Elegguá, domina sobre los caminos. Mensajero directo de Obatalá. Rey de Iré, vaga por los caminos solitario y hostil. Jorge Angel Hernández, poeta, narrador, ensayista (31/8/61)
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Una respuesta a Allá por el bloguerío

  1. arnoldo dijo:

    Por citar un breve ejemplo, Radio Martí, en una de sus ediciones, reunió a conocidos críticos de la blogosfera universal y cubana, a estudiantes de periodismo de la universidad de BARU, en Nueva York, y vía telefónica, al ensayista cubano Antonio José Ponte y desde Cuba, los blogueros disidentes Yoani Sánchez, Mirian Zelaya, Orlando Luis Pardo Lazo y Dagoberto Valdés y dedicó un par de programas a analizar y enjuiciar el panorama bloguero de la isla, a partir de lo sucedido en el BlogazoxCuba. Es la mejor evidencia del impacto y alcance de un evento organizado por la Joven Cuba, sin pretensiones de tener un doctorado en la blogosfera, ni asumir el papel de voceros oficiales del gobierno de La Habana. Leer más en los siguientes enlaces: http://caracoldeagua-arnoldo.blogspot.com/2012/05/loma-y-agua-para-comprender-el.html , http://caracoldeagua-arnoldo.blogspot.com/2012/04/cimarronaje-y-belicismo-en-el.html

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